Guía

Cómo medir el pie para acertar con la talla

En resumen

Se mide de pie, sobre un papel apoyado en el suelo y con el talón contra una pared, por la tarde o después de haber caminado, y con el calcetín que vayas a usar. Se marca el punto del dedo más largo —que no siempre es el gordo— y se mide del borde de la pared a esa marca. Los dos pies, y se compra por el mayor. Esa cifra en centímetros vale en cualquier país y con cualquier marca; la talla de la etiqueta, no.

En esta página · 6 apartados
  1. Lo que necesitas
  2. El procedimiento
  3. El ancho, que casi nadie mide
  4. Errores que estropean la medida
  5. Qué hacer con la cifra
  6. Vuelve a medir de vez en cuando

Lo que necesitas

Un folio, un lápiz, una regla y una pared. La cinta métrica flexible sirve para el ancho, pero para la longitud es peor: se curva sobre el pie y da una medida mayor de la real.

El procedimiento

Longitud del pie

  1. Hazlo por la tarde o después de haber caminado un rato, y con el calcetín o la media que vayas a usar con ese calzado.
  2. Apoya un folio en el suelo, con un borde pegado a la pared. Que el papel no resbale: si hace falta, sujétalo con cinta.
  3. Ponte de pie sobre el papel, con el talón tocando la pared y el peso repartido entre los dos pies. De pie, no sentada.
  4. Marca con el lápiz el punto donde termina el dedo más largo. No siempre es el gordo: en muchos pies es el segundo, y medir por el gordo deja el zapato corto.
  5. Sal del papel y mide en línea recta desde el borde que estaba contra la pared hasta la marca. Esa cifra, en centímetros, es tu longitud de pie.
  6. Repite con el otro pie. Anota las dos y quédate con la mayor.

Si puedes, que otra persona haga la marca: agacharse a marcar desplaza el peso y falsea el resultado.

El ancho, que casi nadie mide

La talla europea no dice nada del ancho, y sin embargo el ancho explica buena parte de los problemas de calzado: que apriete de lado, que roce, que el pie se deslice.

Se mide con la cinta flexible, rodeando el pie por la zona más ancha de la planta, que es donde están las articulaciones de los dedos. Es un perímetro, no una distancia de lado a lado. Anota también esa cifra: cuando una marca publica hormas anchas o estrechas, es la medida que necesitas para elegir.

La regla que ahorra devoluciones: si el zapato aprieta de ancho, subir de talla no lo arregla. Ganas algo de anchura, mucho menos de la que hace falta, y el zapato queda largo.

Errores que estropean la medida

Lo que cambia el resultado y en qué dirección.
ErrorQué provocaCómo evitarlo
Medir sentada El pie no soporta carga y sale más corto De pie, con el peso repartido entre los dos pies
Medir por la mañana Hasta media talla menos de la real Por la tarde o después de caminar
Medir por el dedo gordo Si el segundo dedo es más largo, el zapato queda corto Marcar el dedo que sobresalga más, sea el que sea
Medir descalza y comprar con calcetín Faltan de dos a cuatro milímetros Medir con lo que vayas a llevar puesto
Medir con cinta sobre el empeine La cinta se curva y da una longitud mayor Marcar en un papel y medir la distancia en recta
Medir un solo pie El otro puede ser mayor y quedar justo Medir los dos y comprar por el mayor

Qué hacer con la cifra

Con la longitud en centímetros ya puedes comprar en cualquier escala. Dos caminos, en orden de fiabilidad:

  1. La guía de tallas de la marca, si publica los centímetros de su horma. Es la referencia buena: compara tu medida con su tabla y no con la etiqueta.
  2. El conversor de tallas de calzado, que traduce tu medida a las escalas europea, británica y estadounidense según la correspondencia habitual del comercio.

Y si tu medida cae justo entre dos filas, prueba las dos. Ahí sí entra en juego la holgura: entre medio centímetro y un centímetro por delante de los dedos para caminar con comodidad, menos en una sandalia abierta y más en una bota de invierno.

Vuelve a medir de vez en cuando

Los pies cambian: con la edad, con el peso, con el embarazo y con los años de uso. Medir una vez al año, o cada vez que un par que siempre iba bien empieza a rozar, es lo que evita seguir comprando una talla que dejó de ser la tuya.

Hazlo con la calculadora

Preguntas frecuentes

¿Por qué hay que medir por la tarde?
Porque el pie se ensancha y se alarga ligeramente a lo largo del día con la actividad y el calor. La diferencia respecto a primera hora de la mañana puede ser de hasta media talla, y media talla es exactamente el margen que hace que un zapato roce.
¿Se mide sentada o de pie?
De pie, con el peso repartido entre los dos pies. Sentada el pie se acorta porque no está soportando carga, y la medida sale más pequeña de lo que necesitas.
¿Y si un pie es más grande que el otro?
Es lo normal, no una anomalía. Se compra siempre por el pie mayor y, si la diferencia es notable, se compensa el más pequeño con una plantilla fina o una talonera.
¿Hay que sumar holgura a la medida?
No, si vas a usar una tabla de conversión: el etiquetado ya incorpora la holgura de la horma, y sumarla otra vez daría media talla de más. La holgura importa para decidir entre dos tallas cuando la medida cae en el borde.

Fuentes consultadas

  1. ISO 9407: sistema Mondopoint de designación de tallas de calzadoOrganización Internacional de Normalización · Norma técnicaDefine la medición por longitud y anchura del pie, que es la base del procedimiento descrito.