Política editorial

Las reglas con las que decidimos qué publicamos, qué no y por qué.

Última actualización: 11 de agosto de 2026

1. Una intención, una página

No creamos una dirección porque exista una combinación de palabras. Antes de publicar tiene que haber una intención de búsqueda diferenciada, un problema real y suficiente información propia para responderlo entero.

Cuando dos formas de preguntar quieren lo mismo, van a la misma página. Si más adelante descubrimos que una consulta nueva encaja dentro de una página existente, la ampliamos en lugar de abrir otra parecida que competiría con ella.

2. Nada de contenido en serie

No generamos páginas combinando listas. Podríamos multiplicar doce manchas por ocho tejidos y publicar noventa y seis direcciones; no lo hacemos. Solo creamos una página específica por tejido cuando cambia la técnica, cambia el riesgo o hay información propia que decir.

3. Profundidad antes que longitud

Nuestro objetivo son unas 1.500 palabras útiles en las páginas de problema, pero es un objetivo, no una cuota. Si una pregunta se responde entera en menos, no la rellenamos con historia de la moda, definiciones genéricas ni párrafos de relleno: dejamos constancia de por qué es más corta y la publicamos así, o la integramos en una página mayor.

4. Sobre la prenda, no sobre el cuerpo

Describimos qué hace el corte, el tejido, la talla y la construcción. No usamos expresiones como «disimular», «defectos» u «ocultar», no calificamos ningún cuerpo y no suponemos la edad, la talla ni los gustos de quien lee.

Tampoco sexualizamos el contenido. En las páginas de sujetadores el enfoque es técnico y las ilustraciones son diagramas y prendas, nunca imágenes elegidas para captar clics.

5. Materias que no tratamos

Salud, síntomas, diagnósticos, medicamentos, dietas, adelgazamiento, fertilidad, embarazo, psicología y relaciones quedan fuera. El dominio ha alojado ese tipo de contenido en el pasado y no lo continuamos.

6. Originalidad

No copiamos revistas, blogs, tiendas, foros ni vídeos, no traducimos artículos de otros idiomas y no reescribimos una única fuente con otras palabras. La investigación puede usar muchas fuentes; la respuesta se construye desde cero.

Tampoco repetimos una plantilla cambiando el nombre de la prenda. Cada página tiene que ser difícil de sustituir por otra del sitio.

7. Lo que no afirmamos

  • No decimos que hemos probado algo si no lo hemos probado.
  • No presentamos una conversión de talla como universal, porque no lo es.
  • No publicamos precios de arreglos como dato general sin fecha, zona y advertencia de variabilidad.
  • No mostramos valoraciones, reseñas, comentarios ni cifras de popularidad inventadas.
  • No atribuimos textos a profesionales que no los han escrito.

8. Publicidad y criterio editorial, separados

Los anuncios no deciden qué escribimos ni cómo lo escribimos. La publicidad va colocada después de la respuesta, con su espacio reservado para que no desplace el contenido y a distancia de los botones y de las calculadoras, de forma que no se pulse por error.

Si en el futuro incorporamos enlaces de afiliación, irán marcados, no convertirán un artículo en una comparativa disfrazada y solo aparecerán cuando el producto resuelva el problema del que trata la página.

No cedemos ni alquilamos secciones del sitio a terceros para aprovechar la autoridad del dominio, ni publicamos contenido ajeno al foco por dinero.

9. Enlaces

Los enlaces internos existen para llevar a algo que de verdad ayuda, no para repartir señales. Los enlaces salientes apuntan a fuentes y llevan atributos que dejan claro que no son recomendaciones comerciales.

10. Correcciones

Corregimos los errores y lo hacemos visible. El procedimiento está en la política de correcciones.