Esta sección reúne los problemas de ajuste que no son específicos del aro ni del tirante:
banda, copa, centro y el comportamiento general del sujetador.
La regla que ordena todo lo demás
La banda sujeta y los tirantes solo colocan. Si se tiene esto presente, la mayoría de los
síntomas se explican solos.
Cuando la banda es demasiado ancha, deja de aguantar el peso, y ese peso sube a los hombros.
El resultado es un conjunto de síntomas que parecen independientes y no lo son: los tirantes
se clavan, la banda se sube por la espalda formando una uve, el aro se despega del costado y
el pecho se apoya en el borde de la copa en lugar de llenarla.
Cambiar de banda obliga a recolocar la copa, porque para el mismo volumen una banda más
estrecha necesita una copa más grande. Esa es toda la idea de las
tallas hermanas, y es el recurso que más partido
da cuando el contorno cae entre dos tallas.
Las comprobaciones, en orden
- Suelta los tirantes del todo. Si el sujetador se mantiene, la banda va bien; si se
descuelga, empieza por ahí.
- Mira la banda de espaldas. Tiene que quedar horizontal. Una uve hacia arriba es contorno
sobrante.
- Dos dedos bajo la banda. Deben entrar con resistencia. La mano entera significa que
sobra.
- Mira el centro. El puente tiene que apoyarse plano contra el esternón. Separado, apunta a
copa pequeña.
- Levanta los brazos. Si el sujetador sube contigo y no vuelve, la banda no está
retenida.
- Comprueba el borde superior de la copa. Un pliegue de piel por encima indica copa
pequeña; un hueco que desaparece al inclinarte hacia delante indica forma incompatible, no
volumen sobrante.
Tres diagnósticos distintos que se confunden a menudo:
- Copa pequeña: el pecho se sale por arriba o por el lateral, hay pliegue de piel sobre el
borde, el centro no llega a apoyar y el aro se clava porque termina dentro del pecho.
- Copa grande: hueco en toda la copa, el aro se despega del cuerpo y el tejido de la copa
se arruga sobre sí mismo.
- Copa de forma incompatible: hueco solo en el borde superior, que desaparece al inclinarse
hacia delante. Aquí el volumen es el correcto y bajar de talla empeora el ajuste.
Con un sujetador nuevo
Dos detalles que ahorran una compra:
Abróchalo en el corchete más flojo. El elástico cede con el uso, y empezar ahí deja dos
posiciones de reserva. Si un sujetador nuevo ya necesita el corchete más apretado, la banda te
queda grande.
Coloca el pecho dentro de la copa antes de juzgar el ajuste. Con el sujetador abrochado,
inclínate hacia delante y acompaña el pecho hacia el interior de la copa. Muchos sujetadores
que parecen no ajustar simplemente estaban mal colocados.